El Proyecto INBERBAC-Neo gana el IV Premio Sham de Gestión del Riesgo Sanitario

19/11/2019

Dr. Jose Ignacio Pijoan Zubizarreta

Coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Seguridad del Paciente, Sham entregó el pasado 17 de septiembre en el Colegio de Médicos de Madrid los galardones del IV Premio Sham de Gestión del Riesgo Sanitario. El proyecto ganador, que ha recibido un reconocimiento de 6.000 €, ha sido “Evaluación de una intervención basada en la evidencia para reducir la bacteriemia asociada a catéter vascular central en recién nacidos de muy bajo peso. Proyecto INBERBAC-Neo”, coordinado por el Hospital Universitario Cruces, de Barakaldo (Bizkaia), y el Hospital Universitario Vall d’Hebron, de Barcelona.

Y es que una de las mayores amenazas que afronta un recién nacido de muy bajo peso durante su ingreso hospitalario son las infecciones nosocomiales, siendo la más común la bacteriemia nosocomial que está asociada al uso de catéter vascular central en un 83,4% de los casos. Con estos datos sobre la mesa, obtenidos a partir del sistema de vigilancia epidemiológica NeoKissEs, ambos hospitales trabajaron juntos en el diseño de un proyecto de mejora: el proyecto INBERBAC-Neo. Los coordinadores del proyecto son el Dr. José Ignacio Pijoan Zubizarreta, jefe de Sección de la Unidad de Epidemiología Clínica del Hospital Universitario Cruces, investigador del CIBER de Epidemiología y Salud Pública del Instituto de Investigación Sanitaria Biocruces-Bizkaia, y la Dra. Carmen Ribes, neonatóloga del Hospital Universitario Vall d’Hebrón.

Para conocer todos los detalles del proyecto ganador del IV Premio Sham, entrevistamos al coordinador global del proyecto, El Dr. Pijoan. 

  • ¿Cómo surgió el Proyecto INBERVAC-Neo y cuál fue la principal motivación o necesidad para ponerlo en marcha?

 La idea principal que subyace en el proyecto INBERBAC-Neo es el fruto de la experiencia clínica y el interés de muchos profesionales de la neonatología, de la recogida sistemática de información sobre las infecciones asociadas al uso de catéteres vasculares centrales y de la extrapolación de iniciativas similares planteadas en otras poblaciones y ámbitos.

La iniciativa Bacteriemia Zero (BZ), promovida por varias sociedades científicas españolas con el apoyo del Ministerio de Sanidad, demostró en adultos atendidos en unidades de cuidados críticos de nuestro entorno una eficacia preventiva notable, similar a la obtenida en varias iniciativas internacionales previamente difundidas ( el trabajo publicado por Peter Pronovost en 2006 en el New England Journal of Medicine fue paradigmático pues puso de manifiesto la factibilidad y la eficacia de la aplicación sistemática de una serie de medidas de prevención de la infección).

Algunas unidades neonatales del país mostraron de forma inmediata interés por la iniciativa y empezaron a trabajar en el desarrollo de estrategias similares, adaptadas a las peculiaridades de la población neonatal. Este es el caso de la Unidad Neonatal del Hospital Vall d´Hebron que, en el marco del Programa de Vigilancia de las Infecciones Nosocomiales en Cataluña (VINCat) , comenzó la puesta en marcha en la unidad de un programa de BZ adaptado al paciente neonatal.

Este programa ha demostrado una gran eficacia, reflejada en diversas publicaciones e informes. Esto a su vez ha hecho que el programa BZ neonatal desarrollado e implementado en la Unidad Neonatal del Vall d´Hebron se haya convertido en una referencia para otras unidades, con actividades formativas lideradas por profesionales de esa unidad y del Servicio de Medicina Preventiva del mismo hospital, visitas y estancias de profesionales de otros centros, etcétera.

Por otra parte, el equipo de Epidemiología Neonatal del Hospital Universitario Cruces tenía experiencia en la creación y coordinación de registros neonatales (Red europea EuroNeoNet) y era consciente de la importancia de disponer de sistemas de información estandarizados y multicéntricos tanto sobre los procesos asistenciales como sobre los resultados clínicos. A través de contactos y colaboración con el equipo que en Alemania desarrolló el sistema de vigilancia epidemiológica NEO-KISS (vigilancia de la sepsis neonatal en los Recién Nacidos de Muy Bajo Peso al nacimiento [RNMBP]), se inició una labor de traducción y adaptación del sistema de registro alemán a nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS).

Se solicitó y recibió financiación del ISCIII para este desarrollo, en convocatoria competitiva de proyectos de investigación y se creó un equipo multidisciplinar de profesionales médicos y de enfermería neonatal, de Medicina Preventiva, metodólogos, etc. Se realizó una invitación a la mayoría de las unidades neonatales del SNS que habían participado en el registro europeo EuroNeoNet y así se puso en marcha el registro NeoKissEs, que actualmente almacena datos sobre más de 10.500 RNMBP de 49 Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCINs).

A pesar de que hay evidencias de que registrar y difundir de forma estandarizada datos sobre las IRAS parece ejercer un efecto beneficioso reductor de su frecuencia a través de mecanismos múltiples (establecimiento de estándares, identificación de centros de excelencia, intercambio de experiencias, etcétera), el análisis continuado de los datos del registro NeoKissEs mostró la existencia de un importante margen de mejora, superior al que se podría esperar dar solución a través solamente de una estrategia de registro y benchmarking aislados.

  • El Proyecto INBERBAC-Neo es liderado y coordinado por dos hospitales universitarios de referencia en el país, como son los de Cruces y Vall d’Hebrón. ¿Cómo surgió la idea de impulsar el proyecto de forma conjunta? ¿Qué roles asumen en el proyecto cada uno de los hospitales?

De la situación ilustrada por los datos del registro NeoKissEs dedujimos que había llegado el momento de dar otro paso adelante y proponer el desarrollo e implantación de una estrategia más directa hacia la identificación de aspectos claves ligados al desarrollo de estas sepsis y a la puesta en práctica de estrategias combinadas (bundles) de medidas de eficacia reconocida. Es en este punto en el que se establece un contacto entre los equipos de los dos hospitales y se promueve una colaboración en forma de proyecto para extender el grado de implantación de una estrategia de BZ en las UCINs que ya estaban participando en el registro NeoKissEs, aprovechando la experiencia exitosa y el know-how desarrollados en el Vall D´Hebron.

El equipo del Instituto de Investigación Sanitaria Biocruces Bizkaia, Hospital Universitario Cruces, Osakidetza, es el responsable de la gestión administrativa y logística global del proyecto. El equipo coordinador de Cruces es el encargado de la puesta en marcha de las herramientas tecnológicas necesarias para la difusión de las medidas de buena práctica clínica y el registro de su grado de implantación en las UCINs participantes. Además, mantiene el sistema de vigilancia NeoKissEs, como sistema de registro de los episodios de sepsis e instrumento de evaluación de la eficacia global de la intervención. Es corresponsable del desarrollo del material formativo y de su gestión y supervisión. Es responsable, con gran apoyo de la Unidad de Formación del Hospital, de la gestión y mantenimiento de la plataforma educativa Moodle, soporte de la estrategia de formación a los profesionales.

El equipo del Hospital Universitario Vall d´Hebron/VHIR (Vall d´Hebron Institut de Recerca) es el responsable de la estructuración de la evidencia científica y su traslación en una serie de medidas concretas de buena práctica clínica, con adaptaciones a la atención al neonato surgidas de su pionera experiencia en BZ neonatal. También se responsabiliza de la identificación de posibles nuevas evidencias y de su integración con las medidas recomendadas. Es responsable del desarrollo del material formativo y de su supervisión.

Ambos equipos trabajan de forma coordinada y comparten información, tomando decisiones operativas de forma colegiada, tras reuniones virtuales o presenciales de sus respectivos equipos.

  • En la intervención que se está desarrollando hasta diciembre de 2020 participan 46 UCINs que utilizan el sistema NeoKissEs ¿Cómo se seleccionaron? ¿Qué requisitos se establecieron para que participaran? ¿De qué comunidades autónomas son las UCINs que están participando?

En la Unidad de Epidemiología Neonatal de Cruces se tenía la experiencia de la coordinación a nivel europeo de una red de unidades neonatales que suministraban periódicamente información sobre resultados clínicos en términos de morbimortalidad, características de sus pacientes y de los cuidados perinatales proporcionados, etcétera.

A partir de esa experiencia conjunta, se establecieron unos criterios de selección en base al nivel de complejidad asistencial acreditado y volumen anual esperado de ingresos de RNMBP. También se requirió la identificación de un responsable de proyecto en cada unidad. Se recomendó que al menos hubiera dos personas responsables de la introducción de los datos en el sistema web y de la verificación de su calidad. La incorporación de las unidades al registro y por lo tanto al proyecto, y su permanencia en el mismo, ha sido voluntario en todo momento. Actualmente hay UCINs de todas las comunidades autónomas, con excepción de La Rioja, Baleares, Murcia, Ceuta y Melilla.

  • Ahora mismo el proyecto se encuentra en pleno proceso de intervención ¿Qué actuaciones han implementado ya para la prevención de la bacteriemia en recién nacidos de muy bajo peso? ¿Han encontrado obstáculos para la implementación?

Hasta ahora se ha actualizado la síntesis de la evidencia científica y a principio de verano se estructuró una intervención educativa y formativa que se ha integrado en una plataforma digital. Se ha realizado una encuesta de la situación de partida de las unidades participantes y se han dado instrucciones sobre la composición de los equipos de implementación de la estrategia en cada unidad.

En septiembre comenzó la difusión “masiva” del material formativo a todos los profesionales de las unidades (neonatólogos, enfermería y técnicos auxiliares). Y se han puesto en marcha una serie de cursos para aquellos profesionales que quieran acreditar la formación y también el sistema de recogida de indicadores de proceso.

Evidentemente un proyecto de estas dimensiones está lleno de obstáculos, aunque sea solo por su gran dimensión y complejidad logística. Simplemente contactar con los representantes del proyecto y sus equipos en 46 unidades y mantener un programa de videoconferencias ya es complicado. La implementación del material formativo en la plataforma Moodle también nos está generando dificultades, debido a la necesidad de que sea accesible desde diferentes versiones de software y sistemas operativos y a la existencia de restricciones de acceso en algunos sistemas por la existencia de barreras de protección informáticas. Aquí debemos destacar el apoyo entusiasta de la Unidad de Formación Continuada del Hospital Universitario Cruces.

  • Al final del proceso de intervención, que concluye en diciembre de 2020: ¿Qué resultados esperan obtener? 

Aunque el proyecto finaliza oficialmente en diciembre del 2020, probablemente pidamos al ISCIII una prórroga pues los cambios en los procedimientos necesarios llevan un tiempo antes de que se reflejen en una disminución de las cifras de sepsis y bacteriemia neonatal.

Para diciembre de 2020 esperamos que todas las unidades estén bien formadas en las buenas prácticas de prevención y hayan establecido y ajustado sus protocolos locales de actuación sobre el manejo de catéteres vasculares centrales en los RNMBP, siguiendo las recomendaciones basadas en la evidencia científica que hemos empezado a difundir. También habrá un flujo de comunicación entre las unidades y entre estas y el equipo coordinador, sobre cumplimiento de estándares, acciones de benchmarking y compartición de experiencias, tanto exitosas como de afrontamiento de dificultades.

En definitiva, esperamos que en diciembre de 2020 haya un descenso de la incidencia de sepsis que quizá no sea muy brusco, pero sí pensamos que será identificable por el sistema NeoKissEs. Probablemente necesite algo más de tiempo para ser generalizada y reflejar de forma óptima el esfuerzo que se está haciendo en este momento en optimizar la aplicación del conocimiento científico disponible a la práctica diaria en las UCINs.

  • ¿Cómo piensan expandir los aprendizajes que dejará esta iniciativa en el sistema sanitario para la mejora de la práctica clínica y la prevención de la BN en recién nacidos de muy bajo peso?

Se va a generar en el proyecto una gran cantidad de información tanto cuantitativa (sobre incidencia de sepsis, grado de implementación de procedimientos y protocolos, etc.) como cualitativa (experiencias sobre procedimientos que funcionan, identificación de barreras a otras acciones, formas de crear equipos y cultura de seguridad del paciente, etc.). Dicha información será primero difundida a nivel de los canales académicos tradicionales (presentaciones a congresos, publicaciones científicas, etc.). Pretendemos, además, recibir el apoyo de las sociedades científicas neonatales para una difusión a través de sus canales profesionales a otras unidades, del Ministerio de Sanidad y de las Consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas participantes para presentar resultados y, sobre todo, experiencias que puedan servir a una extensión de esta cultura a otros ámbitos clínicos y otras áreas en las que la seguridad sea un aspecto crítico.

Adicionalmente el proyecto va a dejar una serie de protocolos clínicos, de indicadores estandarizados de proceso y de resultados que podrán ser utilizados y adaptados por otros grupos para realizar otras investigaciones y/o para continuar con actividades de refuerzo y mantenimiento de esta línea de seguridad del paciente neonatal.

  • Si tuvieran que elegir los tres principales aprendizajes que hasta el momento les ha dejado este proyecto en términos de buena práctica en la mejora de la seguridad del paciente, ¿cuáles son? 

Un primer aprendizaje, sin duda, es la enorme ilusión que hemos encontrado en los profesionales de las distintas unidades neonatales y de otros servicios de apoyo por mejorar de forma continua sus procedimientos y resultados y por aprender de las experiencias exitosas de sus colegas.

El segundo aprendizaje es la importancia de identificar y promover la figura del líder o persona de referencia dentro de cada unidad. La existencia de personas de referencia, reconocidas personal y profesionalmente por su implicación es vital para poder crear equipos que funcionen de forma multidisciplinar y sinérgica y sean los motores de los cambios.

El tercer aprendizaje es que ningún cambio de esta magnitud es posible sin un marco global favorecedor: la estabilidad, motivación y satisfacción profesional de los profesionales asistenciales es clave. La claridad en la asignación de responsabilidades, un ambiente favorecedor de las adaptaciones e innovaciones y un apoyo de los equipos técnicos y de gestión de los centros sin duda favorecen una aproximación multidisciplinar y colegiada de las organizaciones a sus problemas de calidad asistencial.

  • ¿Qué significa para su equipo haber ganado el IV Premio Sham?

El Premio Sham ha supuesto para el equipo coordinador del proyecto una enorme alegría y una gran motivación, más allá de su componente económico, también importante. El hecho de que el Premio se haya otorgado tras una revisión rigurosa y en competencia con otros proyectos de alta calidad y relevancia, nos lleva a pensar que realmente hemos puesto nuestra diana en un aspecto de gran impacto sanitario y social y que nuestro enfoque es razonable y factible.

No cabe duda de que la subvención que acompaña al proyecto nos va a resultar muy útil para poder prolongar algo en el tiempo el alcance de proyecto y la evaluación final de resultados. Son unos fondos cualitativamente muy importantes al poder ser gestionados administrativamente de forma más ágil.

Además, recibir este prestigioso premio conlleva una mayor difusión y conocimiento de la iniciativa INBERBAC-Neo y de la relevancia del problema de las IRAS en el neonato, especialmente en los grandes prematuros. Esperemos que también despierte el interés de otras unidades neonatales por incorporarse a la iniciativa y/o aprovechar sus experiencias y que sus procedimientos repercutan en una mejor atención global a estos pacientes, con una importante disminución de la incidencia de sus infecciones y su consiguiente carga de mortalidad, secuelas y sufrimiento.